Cobra antes de entregar
El cliente paga el bloque que contrata al entrar en la cola. Al devolver solo se cobra el excedente, si lo hubo. Nadie se va sin pagar porque nadie sale sin haber pagado.
Alquiler de bicicletas, patines y patinetas
Rentech controla el alquiler por horas de principio a fin: la cola de espera, el cobro por adelantado, cada equipo con su propio cronómetro y el cierre de caja del turno.
Un negocio de alquiler de bicicletas concentra buena parte de su facturación en pocas horas. Con veinte personas esperando y cuarenta equipos en la calle, lo que falla no es la contabilidad: es acordarse de quién llegó primero, qué bicicleta se llevó cada quien y cuánto lleva fuera.
Un cuaderno aguanta hasta que alguien devuelve tarde, otro se lleva dos equipos y un tercero jura que llegó antes. Ahí es donde se pierde dinero, y casi nunca se nota.
Cinco pasos, en este orden. El operario no elige el camino: el sistema no deja saltarse ninguno.
Datos, foto de la persona y del documento por las dos caras, y su firma autorizando el uso de esos datos. Una sola vez: cuando vuelva, ya está.
Elige qué se lleva y por cuánto tiempo, y paga ese bloque por adelantado. El dinero entra antes de que la bicicleta salga.
El operario escanea la etiqueta de la bicicleta con el celular y queda asignada. Si le entrega a alguien que no era el primero, el sistema pide el motivo y lo registra.
Cada uno tiene su propio cronómetro. Si se llevó tres bicicletas, puede devolver una y quedarse con las otras dos: el sistema dice cuáles siguen fuera y con qué código.
Si se pasó del tiempo, se cobra el excedente según su tarifa. Al final del turno, el operario cuenta el efectivo y el sistema dice si cuadra.
El cliente paga el bloque que contrata al entrar en la cola. Al devolver solo se cobra el excedente, si lo hubo. Nadie se va sin pagar porque nadie sale sin haber pagado.
Un alquiler puede llevar varias bicicletas y cada una vuelve cuando vuelve. La cuenta no se cierra hasta que regresa la última.
La tarifa se congela en el momento de entregar. Si usted sube precios a media tarde, a quien ya salió se le cobra lo que se le dijo.
Cada operario responde por su propia caja. Solo cuenta el efectivo: lo cobrado por transferencia va aparte, porque no está en el cajón.
Código QR o etiqueta NFC. El operario escanea con el celular y asigna en dos toques, sin buscar en una lista de cien.
Foto, documento y firma con la autorización que exige la Ley 1581 de 2012. Si alguien la revoca, sus fotos se borran.
Sí. Cada tipo de equipo tiene sus propios bloques de tiempo: una hora, cuatro horas, medio día, día completo o los que usted defina. El cliente contrata un bloque a precio cerrado, y si se pasa se cobra el excedente según su tarifa.
Sí, y cada una con su propio cronómetro. Puede devolverlas por separado y el sistema cobra el tiempo real de cada equipo. El alquiler no se liquida hasta que vuelve la última.
Sí, es una aplicación web. Funciona en el celular del mostrador y en el computador, sin instalar nada.
Cada operario abre su caja con un fondo inicial y todos los cobros quedan pegados a esa caja. Al cerrar se compara lo contado con lo esperado y la diferencia queda registrada. Solo cuenta el efectivo: lo cobrado por transferencia o tarjeta va aparte porque no está en el cajón.
El sistema pide la autorización del cliente antes de tomarle cualquier foto, guarda su firma y registra qué versión del aviso aceptó, como exige la Ley 1581 de 2012. El cliente puede revocarla y sus fotos se borran de inmediato.
Cargamos sus tipos de equipo, sus precios y sus bloques de tiempo, y le mostramos el recorrido completo con datos suyos. Media hora.